Se reitera la historia de Walter David Gulacio, joven víctima de un caso que marcó un antes y un después en la historia penal argentina. El incidente ocurrió en 1991 durante un recital de Patricio Rey y sus redonditos de ricota.
La policía realizó una razia en el evento, lo que llevó al Indio Solari a dejar de tocar en Buenos Aires como protesta. Este hecho tuvo repercusiones internacionales y generó un debate sobre la actuación policial y la búsqueda de justicia.
El caso de Gulacio, a pesar de su relevancia, sigue siendo un símbolo de la impunidad y la falta de resolución en el sistema judicial argentino.