Cabo Verde se destaca como el país más tolerante con la comunidad LGBTQ+ en África, habiendo legalizado las relaciones entre personas del mismo sexo en 2004 y prohibido la discriminación laboral por orientación sexual. El maquillador Leonardo Oliveira, conocido como Leo, vive abiertamente su homosexualidad sin temor a represalias, un contraste brutal con otros países africanos donde la homosexualidad es criminalizada.
A pesar de los avances, la discriminación laboral persiste, especialmente para las mujeres trans, quienes a menudo recurren al trabajo informal. La libertad legal no siempre se traduce en una libertad cotidiana plena, y la sociedad aún enfrenta desafíos para la aceptación total.
La historia de Leo y la comunidad LGBTQ+ en Cabo Verde es fruto de años de lucha y exposición pública. El país demuestra que es posible vivir libremente en África, a pesar de que en otros lugares del continente las leyes se endurecen y las penas por homosexualidad se duplican.