El Banco Central superó la semana pasada los 48 mil millones de dólares en reservas brutas, cumpliendo con la meta de adquisición de divisas que se había propuesto para este año. Esta estrategia, que busca mantener la inflación baja y controlar el dólar, se diferencia de la del año pasado, cuando la prioridad era otra.
Se superaron los 10 mil millones de dólares que se consideraban un piso para la compra de reservas, lo cual es visto como muy positivo para la economía. La meta es que el dólar flote tranquilamente, permitiendo a la gente ver una estabilidad en la divisa.