Se analiza la falta de juego ofensivo y de gol de la Selección Argentina, contrastando con anteriores partidos donde los goles llegaban de jugadas preparadas o a balón parado.
Se cuestiona la estrategia de juego lento y la dependencia de Messi para generar jugadas, señalando que Argentina no llega por los costados y carece de profundidad en ataque.
Se sugiere la inclusión de jugadores como Lochelzo, Valentín Barco o Icopaz para aportar desequilibrio y velocidad en las bandas, o como alternativas en el mediocampo, en lugar de Di María, De Paul, Alexis o Enzo.
Se critica la falta de centros al área y la ausencia de un "9" de área, lo que limita las opciones ofensivas del equipo.