El técnico Alfaro reflexiona sobre la actuación de Paraguay en el Mundial, admitiendo un sentimiento de dolor por no haber llegado más lejos. Destaca el aprendizaje obtenido y la necesidad de continuar el proceso iniciado para elevar el nivel del fútbol paraguayo.
Alfaro hace un llamado a invertir en obras de infraestructura, fútbol formativo y profesionalismo para que Paraguay pueda competir de manera consistente con las potencias mundiales. Reconoce el esfuerzo de los jugadores y el potencial para seguir creciendo.