Se reporta que el partido de fútbol en Filadelfia podría ser el más caluroso de la historia de los Mundiales, con temperaturas que superan los 40 grados. El calor extremo está afectando el transporte público y la movilidad de los hinchas hacia el estadio.
La falta de voluntarios de FIFA en la ciudad complica aún más el acceso al estadio, y se informa que no hay puntos de hidratación disponibles fuera del recinto. Los hinchas deben ingresar al estadio para poder hidratarse.