Albert escribe a Leslie sobre su interés en la medicina y su deseo de ser doctor. Relata un caso reciente: su hermana se lastimó la mano con un trozo de madera, causándole gran dolor.
El doctor Marx atiende a la hermana de Albert, quien sufre intensamente. A pesar de las picaduras más fuertes para extraer la astilla, la joven muestra entereza, aunque el dolor persiste.
La Sra. Barton es llamada a consulta por el doctor, quien le informa que la situación de su hija es delicada y que la recuperación podría ser difícil, insinuando la necesidad de afrontar la realidad.