Un acusado identificado como Sergio, quien se desempeñaba como comandante del ejército ucraniano hasta 2023, ha sido señalado por la fiscalía alemana de participar en el sabotaje de los gasoductos Nord Stream.
Según la acusación, Sergio y sus cómplices alquilaron un velero en Alemania para llevar a cabo la operación. Desde la isla danesa de Bolholm, habrían colocado cargas explosivas en los tubos de los gasoductos y las activaron con el objetivo de destruir los ductos y cortar el suministro de gas ruso.
La fiscalía alemana sostiene que el propósito era impedir que Rusia utilizara los ingresos del gas natural para financiar su esfuerzo bélico. Ucrania, por su parte, nunca ha admitido responsabilidad en el sabotaje, aunque ha manifestado satisfacción por cualquier ataque que debilite la capacidad bélica del Kremlin.