Un grupo de voluntarios ha habilitado una clínica improvisada en un local de McDonald's en Venezuela para brindar atención médica a los afectados por el terremoto. A pesar de las condiciones precarias y la falta de recursos, el equipo trabaja para ofrecer la mejor atención posible a los pacientes vulnerables.
La unidad médica busca mejorar constantemente sus condiciones y brindar confort a los damnificados. Se destaca la colaboración de personas de todo el mundo que se suman a la ayuda, aportando recursos y trabajando para que la asistencia llegue a quienes más lo necesitan.