Donald Trump criticó nuevamente el desproporcionado gasto armamentístico en la OTAN, instando a los países miembros a cumplir con sus compromisos de defensa. Destacó la inversión de Estados Unidos, que destina un billón de dólares, y cuestionó a Alemania por no aportar lo suficiente.
Mientras la OTAN reconoce a Alemania como uno de los mayores inversores en defensa europea, Trump señala a Reino Unido, Francia e Italia como principales contribuyentes. La tensión por el reparto de la carga financiera de la alianza se intensifica previo a la cumbre en Ankara.
Trump planteará en la cumbre la necesidad de un equilibrio en el armamentismo y el fortalecimiento de las alianzas estratégicas, considerando el actual contexto de conflictos militares y el peligro de ataques en Europa.