Se reflexiona sobre el tiempo actual de "restauración de todas las cosas" y cómo las tendencias humanas de orden y desarrollo están llevando a la autodestrucción. Se mencionan eventos globales, geopolíticos y económicos significativos, junto con el poder de las enfermedades y los problemas socioeconómicos que generan guerras.
En medio de este panorama sombrío, se hace un llamado a levantar la mirada al cielo y elevar una oración al creador del universo, buscando al Dios verdadero de Abraham, Isaac y Jacob, y reconociendo que la humanidad está cegada y no se da cuenta de lo que está aconteciendo.