El comunicado de la defensa de Jessica Sirio, emitido tras la difusión de videos, no niega que el material provenga de ella, sino que enfatiza que el acceso fue producto de maniobras ilícitas y que se le intentó extorsionar. Sirio ratifica que los videos son suyos y que fueron filmados en su vestidor, pero no especifica la ubicación. La defensa alega que se produjo una vulneración de sus archivos audiovisuales sin consentimiento.
Se resalta que Sirio trabaja desde los 18 años y que todos sus ingresos están declarados, sugiriendo que cualquier dinero encontrado es legítimo y blanco. La defensa también menciona que la fiscalía intervino y que se inició una causa por extorsión. Sin embargo, se cuestiona la falta de precisión en la denuncia original sobre el origen de las imágenes y la cantidad de dinero.
Se discute la posibilidad de manipulación digital y el uso de inteligencia artificial en los videos. La defensa argumenta que las imágenes publicadas son una secuencia de videos con cortes, lo que podría indicar una edición periodística o una estrategia para ocultar más material. La falta de una negación explícita sobre la procedencia del material y la referencia a la inteligencia artificial sugieren una defensa compleja.