El entrenador de la Selección Argentina expresó la importancia de enfrentar el partido de mañana con mucha responsabilidad, reconociendo la calidad del rival que demostró un buen desempeño en la fase de grupos.
Destacó que, si bien la experiencia ayuda a manejar la presión de este tipo de partidos, las emociones siempre son fuertes y deben ser respetadas. Se mostró tranquilo por contar con un grupo de jugadores capaces y serios, conscientes de su rol y la responsabilidad que conlleva vestir la camiseta argentina.
Aseguró que el equipo no se guardará nada y que cada jugador dejará todo en la cancha, sin importar la competición o el rival, ya que vestir la camiseta de Argentina es lo máximo. Manifestó que tomará el partido de mañana como si fuera el último y que luchará para que así no sea, dejando todo en el campo de juego.