La recuperación tras un terremoto es un proceso que se extiende por meses, no días. La inversión en prevención es crucial, ya que por cada peso gastado en ella, se requerirán entre 6 y 7 pesos en respuesta. La rehabilitación de la infraestructura y la asistencia a los damnificados es extremadamente costosa y requiere un gran esfuerzo coordinado.
Se compara la situación de Venezuela con la de Haití, donde la pobreza endémica agrava las consecuencias de los desastres. La experiencia en Haití, que sufrió múltiples tragedias, muestra la persistente vulnerabilidad. El experto señala que, si bien no hay un tiempo exacto para la recuperación, esta llevará mucho tiempo y requerirá considerable ayuda externa.