La previa del partido entre Argentina y Cabo Verde se vive con gran expectativa en la Plaza Constitución de Buenos Aires. Los ciudadanos comparten sus pronósticos, la mayoría confiando en una victoria argentina con marcadores como 3-0, 2-1 o 2-0, y mencionan a Messi como posible figura.
La gente se prepara para ver el encuentro en diferentes lugares: en casa con la familia, en el trabajo o volviendo a casa. Se habla de la hora del partido (7 PM) como un horario inusual para comer, y algunos planean asados o picadas. La emoción mundialista se siente en el ambiente, con cánticos y esperanza de traer la copa de vuelta.
Algunos entrevistados expresan su entusiasmo y fe en el equipo, mientras que otros se muestran más cautos o desconectados del evento. La conversación incluye anécdotas de cómo verán el partido y qué comerán, reflejando la importancia cultural del fútbol en Argentina.