Se genera un debate sobre los besos públicos y las demostraciones de afecto de figuras políticas y del espectáculo. Se mencionan casos como el de Mauricio Macri, con sus polémicos besos, y se comparan con otros como los de Coco Sily y Moria Casán, o Carlos Menem y Carlos Molinero.
La discusión se centra en la idoneidad de estas muestras de afecto en el ámbito público, especialmente cuando involucran a figuras políticas. Se cuestiona si tales gestos son apropiados y si reflejan una falta de respeto o decoro, comparando incluso con las demostraciones de Javier Milei.