Portugal derrotó a Croacia 2-1 en un partido del Mundial con un polémico gol anulado a Croacia por el VAR, que utilizó un chip en el balón para determinar la posición adelantada.
La jugada generó debate sobre la interpretación de la tecnología y si el balón fue desviado por un jugador croata, lo que invalidaría el gol.
A pesar de la controversia, Portugal avanzó a la siguiente fase, mientras que Croacia quedó eliminada del torneo.