Los ataques israelíes en el sur del Líbano han continuado con bombardeos e incursiones, extendiéndose al sur del río Litani. Esto ha generado un panorama desolador de destrucción, impidiendo a las familias regresar a sus hogares, ya que son casi un millón de personas las desplazadas y han quedado sin nada.
Actualmente, no existe un plan de reconstrucción, lo que agrava la situación de los desplazados. El último alto el fuego alcanzado en abril no permitió la reconstrucción de vidas afectadas.