Se realizó una oración pidiendo la intervención divina para sanar y liberar a las personas que sufren de enfermedades, dolores, adicciones, problemas de vivienda y angustia.
Se enfatizó que la mano de Jesús puede tocar y transformar vidas, ofreciendo paz, luz y fuerza para vencer las dificultades. Se reiteró la invitación a participar del encuentro de este domingo con una botella de agua para recibir la "Agua Viva".
Se aseguró que Dios tiene una salida para cada problema y que la fe en Él puede obrar milagros, tal como ocurrió en los testimonios presentados.