Se narra la historia de un presunto operativo montado contra Francisco Auque, en el que se le habría plantado droga y armas en su auto tras una cena en el Palacio Dujo.
Siete policías de la división robos y hurtos habrían participado en el operativo, y un oficial arrepentido habría confesado que todo fue armado por Pichirilo, quien habría pagado 60 mil dólares para incriminar a Auque.
Se menciona que Elías Pichirilo fue detenido a raíz de esta causa armada, y que posteriormente se le revocó la prisión domiciliaria. Se especula sobre la participación de Jessica Sirio en este entramado.