Ante la ola de calor en Nueva York, se refuerzan las medidas de protección. El aire acondicionado y los productos de refrigeración se vuelven esenciales para los neoyorquinos. Se recomienda el uso de protector solar, hidratación constante y buscar la sombra.
Los paraguas se utilizan como sombrillas y se enfatiza la importancia de protegerse del sol extremo. A pesar de la energía del verano, se advierte sobre los peligros del calor intenso y la necesidad de tomar precauciones.