Un niño de 11 años provocó la muerte de 8 monjes tibetanos y dejó 11 heridos tras atropellarlos con una camioneta en Tailandia.
El menor habría robado el vehículo a su padre y, según los primeros testimonios, no levantó el pie del acelerador en ningún momento.
Las autoridades tailandesas están investigando el hecho y se analiza la posible imputación del padre por irresponsabilidad.