Las inundaciones son generalizadas en Lagos, Nigeria, con rutas totalmente anegadas y la interrupción de la actividad cotidiana, comercial y educativa desde el 30 de junio.
Se reportan lluvias por encima de lo normal, superando lo habitual para esta época. Siete puentes resultaron dañados, afectando la conexión logística y territorial, y 17 poblaciones fueron evacuadas.
La acumulación de agua es muy alta y la situación desesperante para muchos. Aún no hay un reporte oficial sobre víctimas fatales, pero se espera que sea elevado.