En el programa se relató una conmovedora anécdota ocurrida en Haití tras un terremoto, donde un niño sordo y mudo fue rescatado una semana después del sismo. El pequeño se encontraba atrapado en una vivienda derrumbada y había logrado sobrevivir gracias a un pequeño recipiente con agua.
Este suceso fue calificado como milagroso, destacando la resiliencia y las circunstancias extraordinarias que permitieron el rescate. Se contrastó la precariedad de la infraestructura en Haití con la de Venezuela, señalando que en Puerto Príncipe sí existían edificios de gran envergadura que colapsaron totalmente.