Armando, un mecánico venezolano, dedica sus esfuerzos a reparar ambulancias y vehículos de rescate para ayudar en las labores posteriores al terremoto.
Inspirado por un colega que reparaba ambulancias, Armando se unió a la causa y ha logrado poner en funcionamiento unidades de emergencia que estaban fuera de servicio. Su iniciativa se ha expandido, conectando a otros mecánicos dispuestos a colaborar voluntariamente.
Armando destaca la falta de recursos y la lentitud de las instituciones estatales, por lo que su labor voluntaria se vuelve crucial para brindar apoyo a los damnificados y a los equipos de rescate.