Se reveló una peculiar cábala de Enzo Fernández relacionada con su participación en el Mundial: no permitió que su hermano asistiera a los partidos de la fase de grupos, ya que él no había estado presente en el Mundial de Qatar.
Esta cábala se extendió hasta ahora, ya que el hermano solo pudo unirse al equipo recientemente. Se comparó esta práctica con otras cábalas respetadas por los jugadores y sus familias, como la de no hablar antes de los partidos.