En un insólito robo, un delincuente sustrajo una bicicleta y, sorprendentemente, se llevó también al perro del dueño. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que el ladrón huye con ambos objetos.
El dueño de casa lamentó la pérdida de su mascota, un cachorro llamado Firulay, a quien había criado y cuidado, y que ahora, ante la presencia del delincuente, salió corriendo. Se cuestiona la efectividad del entrenamiento del perro para la seguridad del hogar.