La licenciada Mariana retoma el tema de la infidelidad emocional, planteando que puede ser peor que la infidelidad física y rompe el pacto de confianza en la pareja.
Se ilustra con un ejemplo de cómo compartir contenido divertido o un café con un compañero de trabajo puede escalar a conversaciones más personales y a la revelación de problemas de pareja.
Se enfatiza que, aunque no haya contacto físico, la ruptura de la confianza y el compartir intimidades con terceros constituye una infidelidad que puede dañar seriamente la relación.