Se presenta una situación humorística en la que se intenta cambiar los apodos de jugadores y cuerpo técnico de la selección argentina, incluyendo a Messi, a quien se le propone cambiar su apodo de "Pulga" por "Llama".
Los intentos de cambio de apodos, como "Araña" por "Llama" o "Toro", no tienen éxito, y se menciona a Walter Samuel como una opción propuesta.
La conversación se da en el contexto de la previa de un partido de la selección argentina, donde se busca generar un ambiente distendido.