Una estructura destinada a un recital en Bagnoli, cerca de Nápoles, Italia, colapsó debido a vientos de más de 100 kilómetros por hora.
El incidente, que ocurrió antes del evento programado, dejó la estructura totalmente destruida. Afortunadamente, no se reportaron heridos.
Se destaca la creciente violencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos en Europa, lo que plantea la necesidad de adaptar las construcciones a las nuevas condiciones climáticas.