Florencia se defiende de las acusaciones de usar a Pichirilo para ganar fama, destacando su larga trayectoria en los medios y su formación académica.
Afirma que ha tenido oportunidades a lo largo de su carrera y que su actual exposición se debe a su relación, pero no a una estrategia para buscar protagonismo.
Menciona su trabajo como modelo, conductora en programas de turismo y su formación como abogada y escribana, resaltando que siempre ha sido leal a sus convicciones.