Se repasan episodios pasados en la vida de Mauro Icardi, incluyendo su relación con Wanda Nara y Maxi López. Se menciona su matrimonio con Wanda, la mujer de su amigo, y el tatuaje de los hijos de Maxi López.
Se relata cómo Icardi habría filmado a Wanda Nara con otro jugador en su propia casa, y cómo él la perdonaba. La narrativa busca desacreditar la imagen de Icardi y resaltar su historial de conflictos.