La defensa de Jessica Sirio sugiere que la presencia de dinero en los videos podría ser producto de manipulación digital o inteligencia artificial, planteando que la cantidad mostrada podría no ser real. Se cuestiona por qué la justicia aún no ha citado a declarar a los involucrados, a pesar de que la denuncia por extorsión data de hace más de un año. La estrategia de defensa se centra en la potencial falsedad o alteración del material.
Se menciona que la justicia tiene dudas y ordenará inspecciones oculares en los domicilios de Sirio e Insaurralde. La defensa busca desacreditar las pruebas presentadas, argumentando que los videos podrían haber sido alterados y que la cantidad de dinero no corresponde a la realidad. La falta de citación a indagatoria se atribuye a la necesidad de reunir más elementos de convicción por parte del magistrado.
El caso se complica con la aparición de una sobrina de Sirio vinculada a un conocido estafador. La justicia continúa analizando los videos y objetos incautados, buscando determinar la procedencia y autenticidad del material. La defensa de Sirio insiste en que, si los videos son reales, fueron obtenidos de manera ilegal.