Una familia de origen argentino que reside en Sud\u00e1frica desde hace siete a\u00f1os viaja a Miami para vivir el Mundial.
A pesar de estar acostumbrados a la vida en Sud\u00e1frica, donde se hablan m\u00faltiples dialectos, la pasi\u00f3n argentina los impulsa a buscar experiencias que los conecten con sus ra\u00edces.
El regreso a Miami se siente como un "golpe cultural", especialmente al reencontrarse con el olor a chorip\u00e1n y la vibrante atm\u00f3sfera de los argentinos.
El viaje de 28 horas desde Sud\u00e1frica hasta Miami demuestra la magnitud del esfuerzo y la devoci\u00f3n por el f\u00fatbol y la selecci\u00f3n.