El arquero de Cabo Verde, Bosinha, de 40 años, se ha convertido en una figura destacada del Mundial tras su actuación estelar contra España. Su popularidad creció exponencialmente en redes sociales, pasando de 50.000 a millones de seguidores.
Bosinha expresó su deseo de jugar en la liga brasileña. Se destaca la importancia de prestarle atención a este jugador, ya que históricamente las Copas del Mundo han sido una vitrina para futbolistas que buscan dar el salto a clubes de mayor nivel.