La gente en las calles de Buenos Aires se abriga ante el intenso frío, utilizando múltiples capas de ropa, camperas y, en algunos casos, guantes. A pesar de las bajas temperaturas, la costumbre y la falta de previsión hacen que no todos utilicen accesorios como guantes.
Las conversaciones entre los transeúntes giran en torno al frío y cómo sobrellevarlo. Algunos expresan su desagrado por las bajas temperaturas, mientras que otros parecen resignados a la situación climática.