Se reflexiona sobre la experiencia de los argentinos en Miami, destacando la intensidad de los festejos y la presencia policial.
Se recuerda la final de la Copa América con Colombia, donde hubo disturbios y la policía tuvo que intervenir ante la sorpresa de los organizadores.
Se menciona que, a diferencia de entonces, ahora hay mayor control y seguridad para evitar incidentes similares.