Miles de argentinos residentes en Miami y Estados Unidos, junto a turistas, realizaron un masivo banderazo en South Beach, tiñendo la ciudad de celeste y blanco.
El evento, considerado el más grande del mundial, se extendió a otras localidades como Fort Lauderdale, anticipando el partido de la selección argentina programado para esa tarde.
Las imágenes muestran una gran congregación de personas, con asados y un fuerte sentimiento de argentinidad, evidenciando el apoyo a la selección nacional.