Se anticipa la posible celebración de un nuevo banderazo si Argentina gana el partido contra Cabo Verde, describiéndolo como una "marea celeste y blanca imparable".
Se informa sobre las medidas de seguridad reforzadas para el partido, incluyendo un triple control con tecnología biométrica en el estadio para evitar el ingreso de personas no autorizadas, como sucedió en Dallas.