La fortuna de Vallejo, vinculado a la intermediación financiera y al mercado de cambio en negro, es incalculable, según se desprende de la investigación judicial.
Para la justicia, Vallejo inyectó 108 millones de dólares provenientes de sus actividades ilícitas. Se estima que antes de la era Massa, su patrimonio no era tan considerable.
Sin embargo, tras el "tsunami de la cigar" y el dólar blue, acumuló una flota de autos de alta gama a su nombre, de su familia y de sus empresas, incluyendo un Audi, un Mercedes Benz, un Alfa Romeo, una Land Rover y hasta una Ferrari California descapotable.
Estos vehículos de lujo eran de uso personal y estacionaban frente a la financiera. La velocidad de los negocios de Vallejo era tal que, según se desprende de mensajes recuperados por la justicia, a veces no recordaba la magnitud de sus bienes, llegando a decirle a su madre vía chat que se había comprado una Ferrari.