Miles de muertos, lesionados y 50.000 desaparecidos es el saldo preliminar del terremoto en Venezuela, según la ONU. Más de 58.000 edificaciones fueron destruidas o dañadas, y el país enfrenta retos logísticos para la maquinaria pesada y la atención sanitaria.
A pesar del caos, surgieron gestos de solidaridad con tareas de rescate y redes de apoyo para los damnificados. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) solicitó 50 millones de dólares para asistencia alimentaria inicial, mientras que la ONU estima que 8 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria, cifrando los daños en 6.700 millones de dólares, el 6% del PIB del país.
Equipos de rescatistas mexicanos, los "topos aztecas", trabajan en Los Corales en busca de dos niños. El líder del equipo expresó la urgencia de encontrarlos, a pesar del agotamiento y la falta de horarios. La comunidad se une con picos y palas para remover escombros, en una carrera contra el tiempo mientras la desesperación aumenta por la falta de maquinaria pesada y grúas.