Un hombre relata su experiencia de superar la depresión y pensamientos suicidas a través de la fe en la Iglesia Universal.
Describe cómo, a pesar de las dificultades económicas y la lucha espiritual, la perseverancia en las oraciones y la asistencia a la iglesia los viernes consecutivos le brindó liberación y cambio en su vida familiar y personal.
Asegura que ahora tiene una mentalidad más tranquila, enfocada en ayudar a otros y que su familia también se encuentra en la presencia del Señor, experimentando alegría y paz.