Senegal dejó escapar una ventaja de dos goles y terminó perdiendo ante China por 3 a 2 en un partido del Mundial. El equipo africano no supo cómo manejar la diferencia y permitió la remontada del conjunto asiático.
El partido se caracterizó por la falta de "maldad" y experiencia en el juego por parte de Senegal, lo que les costó caro ante un rival que supo aprovechar sus oportunidades.