Se afirma que se acabaron los privilegios de la política y que los políticos serán atacados por ello. Se menciona que los políticos son "parásitos" y que los únicos que generan riqueza son los del sector privado.
Se plantea la necesidad de una "revolución cultural" para sacar a los "necios" y responder con altura. Se critica la falta de seriedad en el Congreso y se cuestiona la imagen del presidente con ropa de YPF, sugiriendo que se necesita algo más serio.