Rusia lanzó el mayor ataque aéreo contra Kiev desde el inicio de la guerra, matando al menos a 20 personas y dejando decenas de heridos. El ataque híbrido incluyó drones y misiles, impactando edificios residenciales y provocando incendios.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, interrumpió su visita oficial a Irlanda para regresar a la capital y evaluar la situación. Representantes ucranianos se reunieron con negociadores estadounidenses para discutir el panorama del conflicto.
Equipos de rescate continúan buscando supervivientes entre los escombros en medio de altas temperaturas y la creciente preocupación por el estado de la red eléctrica. El Ministerio de Energía advirtió sobre posibles cortes de suministro en la capital y otras regiones ya sufren apagones.