Las labores de rescate en Venezuela continúan siete días después del doble terremoto, y la emergencia humanitaria se concentra en la falta de alimentos, refugio y servicios básicos. En La Guaira, la zona cero del desastre, decenas de miles de personas perdieron sus viviendas. A pesar de que el tiempo reduce las posibilidades de encontrar sobrevivientes, un niño de tres años fue rescatado con vida por equipos jordanos, reavivando la esperanza de los familiares.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, informó que en las zonas más golpeadas, Caravalleda y Catia Lamar, unas 30.000 personas se encontraban en el momento de los sismos, y 19.861 lograron salir por sus propios medios o fueron rescatadas. Las estimaciones iniciales del Servicio Geológico de EE.UU. proyectaban entre 10.000 y 100.000 fallecidos y pérdidas económicas de hasta 100.000 millones de dólares.