Los jugadores de la Selección Argentina fueron sometidos a una rigurosa requisa al llegar a Miami, previo a su vuelo desde Kansas. Lionel Messi fue uno de los tantos a los que se les aplicó un detector de metales en sus piernas.
Este procedimiento, habitual en Estados Unidos para todos los seleccionados, generó sorpresa y algunas risas entre los futbolistas, quienes no esperaban un control tan exhaustivo.