Mientras en Miami se celebra el Mundial con fervor argentino, en Argentina la realidad es más dura. Se contrasta la alegría de algunos con la situación de crisis que atraviesa el país, marcada por incrementos en el transporte, el gas, las naftas y el mantenimiento del hogar.
Se destaca que la realidad argentina es más dura y prolongada, y que la crisis económica afecta a todos los aspectos de la vida cotidiana. La brecha entre la celebración en el exterior y la dificultad en el país se hace evidente.