Se presentó el hotel más peligroso del mundo, ubicado en Carolina del Norte, que ofrece una experiencia turística extrema. Rodeado por el mar abierto y expuesto a un entorno hostil, este hotel cuenta con ocho habitaciones sin lujos y se accede a él por mar o aire.
El acceso es limitado y riesgoso, con un viaje de dos horas en bote o un vuelo de 20 minutos en helicóptero. El costo de la estadía, que requiere un mínimo de dos noches, es de 500 dólares e incluye el desayuno, pero no lujos ni comodidades convencionales. El hotel, inaugurado en 1964, está diseñado para quienes buscan aislamiento y enfrentarse a una experiencia arriesgada.