Se presenta la predicación de la palabra como una forma de glorificar a Dios. Se explica que glorificamos la palabra cuando la compartimos y las personas la reciben con fe, la obedecen y son salvas.
Se sugiere usar las redes sociales para compartir la palabra y devocionales diarios, en lugar de contenido que no glorifica a Dios. Se enfatiza que al predicar el Evangelio, glorificamos tanto la palabra como al Señor.